De seguro me juzgarán por lo que hice

(cuento corto)
Y vi a un ciego subirse al camión, vendía chocolates chafas. Y yo pensaba en yo viéndome interrumpido por alguien que no me ve viéndome. El motor del camión generaba más silencio que ruido.
Luego entró un poco de aire que removió la fetidez que había incorporado el viejito (si, el ciego era viejito). Y una niña le compró 2 chocolates y dijo “pobrecito”. El dijo “dios te bendiga”, y yo quise ponerle comillas a su frase, pero el silencio de los de la secundaria de gobierno que venían parados me cortaron la inspiración…no vaya a ser.
Nada se movía, el sol me pegaba en la cara, y el cieguito se quejaba. Y yo me imaginé quitándole el bastón y pegándole en la cara hasta el sin-sentido. Pero era demasiado cobarde, no del tipo de cobarde que se sabe ventajoso de los demás y los apuñala por la espalda, yo era un cobarde entre cobardes. Y se subió una chica bella y me dio pena pensarme tan cobarde.
Bache tras bache, tope tras tope, todos moviendo como látigos las cabezas al pasar por ahí…asintiendo su condición de pobres, ja, bache tras bache… no podía creer que la vida me pondría a dejar mi aliento en una ventana inmunda del camión.
De pronto creo que la vida da un giro inexplicable, pues es de noche, y la luna llena de plata mi sonrisa que casi perfora mi cabeza de que no cabe en sí. He subido de nivel en mi vida, la mediocridad ha quedado por debajo de lo que esperaba. Maté al ciego.
Y ahora me siento bien pinche enfermo, de seguro ya me has de andar juzgando.
Luego entró un poco de aire que removió la fetidez que había incorporado el viejito (si, el ciego era viejito). Y una niña le compró 2 chocolates y dijo “pobrecito”. El dijo “dios te bendiga”, y yo quise ponerle comillas a su frase, pero el silencio de los de la secundaria de gobierno que venían parados me cortaron la inspiración…no vaya a ser.
Nada se movía, el sol me pegaba en la cara, y el cieguito se quejaba. Y yo me imaginé quitándole el bastón y pegándole en la cara hasta el sin-sentido. Pero era demasiado cobarde, no del tipo de cobarde que se sabe ventajoso de los demás y los apuñala por la espalda, yo era un cobarde entre cobardes. Y se subió una chica bella y me dio pena pensarme tan cobarde.
Bache tras bache, tope tras tope, todos moviendo como látigos las cabezas al pasar por ahí…asintiendo su condición de pobres, ja, bache tras bache… no podía creer que la vida me pondría a dejar mi aliento en una ventana inmunda del camión.
De pronto creo que la vida da un giro inexplicable, pues es de noche, y la luna llena de plata mi sonrisa que casi perfora mi cabeza de que no cabe en sí. He subido de nivel en mi vida, la mediocridad ha quedado por debajo de lo que esperaba. Maté al ciego.
Y ahora me siento bien pinche enfermo, de seguro ya me has de andar juzgando.

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